Bujería para atar, enlazar, amarrar, enrredar la mente y el corazón del esposo o la esposa.

BRUJERIA PARA ATAR, ENLAZAR, AMARRAR, ENREDAR, LA MENTE Y EL CORAZON DEL ESPOSO O ESPOSA.

Es muy frecuente y comprobado que la esposa se revele en contra de su esposo no sujetándose a él, quebrantando la palabra de Dios queda expuesta a situaciones indeseadas cuando este es más lento en decidir situaciones importantes, Adán estaba ocupado en lo que Dios le había encargado y su mujer dio lugar al tentador cayendo en un encantamiento de palabras persuasivas no tomando en cuenta la orden de Dios de no comer del fruto prohibido, sabiendo la mujer de Adán que no era correcto fue encantada por el enemigo de Dios cayendo en sus redes haciendo lo que ofende a Dios trayendo sus consecuencias.

     Esta forma de brujería es común, es muy utilizada por la humanidad que no tiene a Cristo en su corazón y falsos cristianos que se refugian en las iglesias de diferentes denominaciones. Es la manera de atar la mente y el corazón de la otra persona a la voluntad de quien procede a usar la brujería.
     La calidad del trabajo dependerá de los brujos o brujas que lo realizan y de la persona a embrujar, teniendo que ver con su personalidad o su fe cristiana. Existen diferentes métodos para logara dominar mediante obras de las tinieblas las mentes, los pensamientos de la otra persona, mujer o varón, de crear una coodependencia extrema, un lazo o nudo sentimental fuerte, imposible de romper o desatar, sino es el mismo brujo o bruja, pero el precio espiritual es alto, es el alma.
     Jesús Puede romper toda obra de brujería que nos han hecho sabiendo a sin saber y también perdona el haber hecho brujería, pero es necesario confesarlo para quebrantar maldiciones sobre la vida de la persona.
     Algunas de las prácticas utilizadas son perfumes, que se regalan a la persona para usarlos, bebedizos, ataduras, lazos, muñecos de trapo, entierros, oraciones de puro, velas encendidas con nombres etc.
     En las bebidas se pone orina o sangre de menstruación; las ataduras son nudos en cordones, pañuelos, prendas de vestir de la persona a embrujar; los lazos son amarres en forma de lazo entre calzoncillos y blumeres, atando para siempre a la persona.
     Estas cosas se pueden enterrar o poner en lugares específicos indicados por la bruja o brujo. Todo esto tiene su ritual de brujería, oraciones, invocaciones a demonios, pactos o compromisos velados o descubiertos con el diablo.
     A los muñecos se les pone el nombre de las personas haciéndoles un lazo rojo, poniéndoles una venda en los ojos etc. Es una forma de amarrarlo y vendarlo toda la vida. Siendo el objetivo tener un hombre o una mujer obediente, ciego o ciega a las infidelidades de la pareja, una persona así soportará el maltrato físico, psíquico y espiritual.
     El precio espiritual de un matrimonio o una relación fornicaria bajo brujería es el alma de la pareja para Satanás, además, producto de la brujería, una vida con raíz de amargura, llena de resentimiento y odio contra la persona que uso de estas obras de las tinieblas para tener atado a su pareja, cuya alma ha sido ofrecida a Satanás. A pesar de ese odio y resentimiento nunca podrá dejar de depender de ella, puede llegar un momento en que los demonios cobren la deuda al extremo de llegar al asesinato del cónyuge o pareja usadora de la brujería. Las maldiciones de Dios te alcanzarán. “Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás. Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no te será devuelto; tus ovejas serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate.
     Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día; y no habrá fuerza en tu mano. El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino oprimido y quebrantado todos los días. Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos.” Deuteronomio 28: 30-34
     Un matrimonio o pareja bajo brujería nunca tendrá paz o tranquilidad, estarán luchando uno contra otro por cualquier detalle o causa. Este matrimonio ya pertenece a las tinieblas y andarán en tinieblas, posiblemente en algunos casos en momentos de aparente prosperidad o felicidad, siendo esto una mentira del Diablo. Nada los hará feliz. Será una vida de tortura. Teniendo sexo con resentimiento en el corazón contra la otra persona. Teniendo sexo frustrado.
     Sólo Jesucristo te puede librar de esas cadenas, si tu matrimonio está así, es porque estás pasando bajo brujería, de alguien que las está haciendo fuera del lazo conyugal, que no es al caso revelado aquí, ya lo vimos en capítulos anteriores. Debes buscar ayuda de Dios, porque tu alma y la de tus hijos está pactada con Satanás sin que lo sepas. Yo te garantizo que si buscas a Jesús, el cancelará por el poder de su sangre preciosa todo pacto sobre ti y tus hijos, que correrán la misma vida tuya, porque están ofrecidos consciente o insconcientemente, con conocimiento o desconocimiento de tu pareja a Satanás, por tanto les pertenecen, sino te acercas a Dios para que te libere de esa cautividad, ¿que puede hacer Dios en tu favor?
     Los sufrimientos que has pasado en tu matrimonio o con tu pareja son a causa tuya, culpa tuya, Dios no tiene que ver nada con eso. Dios es misericordioso, Dios es amor, pero también el respeta la voluntad de la personas y no entrará a tu vida a la fuerza. Por eso nos dio libre albedrío para escoger la bendición o la maldición. “Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos.
     No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar. Deuteronomio 30: 11-20.
     Tienes que pedirle perdón, tienes que pedirle humildemente que te quite todas las maldiciones que te ganaste por tu propia voluntad, pídele que te libere de toda obra de brujería en contra de tu matrimonio o de ti. Él te oirá desde sus cielos. Jesús está esperando eso de ti. Ofrécele tu matrimonio tu pareja a Dios, Él te lo recibe y empieza a trabajar para tu bendición.
     El mundo espiritual es delicado, a veces la brujería, por diversas razones se revierte, creyendo la persona que no le resultó porque más bien ella es la que soporta el maltrato y la infidelidad de la pareja, aún así no puede dejarlo. No sabe que por las leyes del mundo espiritual, por alguna razón se revirtió en ella y su descendencia la obra de brujería que ella misma practicó o pagó para que la hicieran que es lo mismo. Independientemente del resultado su alma y la de los suyos pertenece a Satanás, repitiéndose en sus hijos e hijas lo sufrido por ella, habiendo sido la misma persona que agregó una maldición más a la cadena de maldiciones traídas al nacer.
     Cuando la brujería ha dado el efecto deseado, la persona afectada empezará ser sumisa, verá infidelidades de su pareja sin verlas, sin querer saber. Se sentirá atado, enlazado a lastra persona, sin quererla perder, porque esa mujer o ese hombre es el que ocupa su mente y su corazón, su vida, girando todo alrededor de ella. Soportará adulterios o fornicaciones de su pareja una y otra vez. Sufrirá, pero no puede liberarse, no puede ver, viendo. Porque espiritualmente está atado, enlazado, perfumado, embrujado, en la red, tiene una venda espiritual sobre sus ojos, no creerá lo que le dicen, prefiriendo no descubrir, pudiendo descubrir.
     Llorará días y noches, pero lo importante para esa persona será no perder a su pareja, porque piensa que no encontrará otra mejor a quien pueda amar, piensa que ama sin saber que es amor. En su corazón reina esa persona, después lo demás, después Dios.
     Lo anteriormente descrito tendrá ese efecto uniforme en la persona que no conoce a Jesús. Ni pensará conocerlo, porqué está vendado. Morirá bajo ese efecto, su destino es el infierno, a menos que a última hora se arrepienta de sus pecados y confiese a Cristo como su Salvador.
     En el cristiano la brujería tiene igual efecto. El que anda a medias y el que anda en integridad, pero las situaciones, los resultados tendrá un fin distinto.
     El cristiano a medias o cristiano acomodado, se verá obligado por las circunstancias a estar atado, enlazado, bajo red, perfumado, resistiendo por creer que la palabra de Dios lo sujeta a esa situación de vida, creyendo que en la oración, ayuno, lectura de la Biblia podrá obtener resultados, no siendo así. Su fin será igual al del hombre impío. Su única salida triunfal en Cristo será entregarse totalmente a Dios, para ser liberado de los efectos de la brujería mediante la liberación total.
     En el cristiano íntegro siervos y siervas de Dios, la brujería tiene efecto, pero no resultados deseados por el malo. Recordemos que estamos en un mundo espiritual de lucha contra huestes espirituales de maldad que no vemos. Los efectos serán los mismos. Hay grandes siervos y siervas de Dios, confiados en su pareja, sin saber las maquinaciones de maldad, las cosas ocultas, los deseos pecaminosos de esa persona, guardado en lo más profundo desde hace mucho tiempo. El cristiano o cristiana en integridad, lo último que puede pensar es que su par, conocedor de la palabra, la haga brujería. ¿Parece mentira, verdad? Pero ha sucedido y seguirá sucediendo, porque dice Jehová que la maldad es la maldad y estará siempre. “y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.” Mateo 24: 12
     El que anda en integridad tiene una ventaja: Jesús. Dios en su soberanía permite muchas cosas por alguna razón, que al final se convertirá en bendición para sus hijos, pero a veces no lo entendemos así y reclamamos. Las obras del mal que suceden, servirá para darse cuenta hasta donde llega la maldad. Si algún profeta no le advierte antes, le será difícil dudar de su pareja. Si Dios no deja que suceda, pensará que no hay más que agradecer al Eterno o no sabrá de los males que lo libró. No conocerá la verdad de la maldad y no será libre.
     Por esa razón la brujería afecta a los hijos de Dios, no para destruirlo, porque Dios no lo permitirá, como en los casos de los impíos o de los que se acomodan en Jesús a su manera, sino para descubrir a Satanás y sus demonios de brujería, fortalecernos, vencer y exaltarnos sobre nuestros enemigos y así glorificar su nombre. “Te glorificaré, oh Jehová, porque me has exaltado, Y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí. Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste. Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol; Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.” Salmo 30: 1-3
     Dios no desamparará a sus hijos, pero el desierto lo tendremos que pasar. Lo importante es pasarlo. ¿Cuántos brujos o brujas son ahora siervos de Dios? Muchos. ¿Cuántos siervos o siervas, ahora, de Dios, han hecho brujería aún conociendo a Jesús? Muchos. Muchas.
     Hay un momento en la vida del siervo o sierva de Dios que su venda se caerá y verá claro porque el sufrimiento excesivo por su pareja, porque el temor a ser abandonado, porque ha soportado maltrato, desamor, humillaciones, infidelidades, adulterios con personas de la misma iglesia, porque días, noches, horas de horas llorando por la otra persona, orando, ayunando, sirviendo a Dios, pero sufriendo, tratando de agradar hasta lo infinito a su pareja, perdiendo autoridad en el hogar, el varón o la mujer perdiendo su dignidad, su autoestima. Sintiendo más de lo debido el maltrato sin saber que hacer, sin imaginar a que se debe esta situación, si se anda en santidad. “(pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); Primera de Timoteo3: 5 No son pruebas de Dios, Dios no prueba así a sus hijos. La respuesta es: brujería.
     Si todo anda bien entre los esposos, la bendición de Dios está sobre el matrimonio. Siempre existirán discusiones, pequeñas rebeliones, pero al final se arreglan, porque no se pone el sol sobre el enojo del cristiano íntegro. “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.” Efesios 4: 26-27.
     Cuando pasan días, semanas, meses, años de desobediencia, maltratos, humillaciones etc. Sin poder resolver esta situación, existen obras de brujería realizadas por la pareja o derecho legal de Satanás por la práctica de brujería, antes de llegar a Cristo o estando supuestamente con Cristo, es decir durante la vida cristiana que es un proceso.
     No es normal, siendo siervo de Dios, resistir una y otra vez adulterios en silencio, sólo para no dañar la obra de Dios, la obra se daña, se arruina, la iglesia podrá estar llena, pero las ovejas están vacías y contaminadas de maldad por dentro. Dios por misericordia de la gente que lo busca respaldará su palabra y responderá a su pueblo, pero no significa que esté contento con el siervo malo, al final los juzgará. “ No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” Mateo 7 21-23
     Cuando un hombre o una mujer es atormentado, mira a la persona amada en cualquier otra, su imagen no se la puede quitar de la mente, ni despierto, ni dormido. Se perturba imaginando lo que está haciendo su esposa o esposo con otra persona sin poder evitarlo, por la lejanía, por estar escondida la persona etc. Se resiste a creer lo que imagina, sabiendo.
     No es normal. El dolor se puede sentir, pero no al extremo, de que sin esa persona no se pueda vivir. Siempre se está dispuesto a perdonar cualquier adulterio u obra de maldad y seguir soportando con tal de no perder a esa persona. Se prefiere compartirla, pero no perderla. Hacerse el que no ve, no siente aunque pase llorando y sufriendo. Eso es brujería.
     Al final el señor revela a su pueblo, a sus hijos amados a través de sus profetas. Por eso el señor manda: “No menospreciéis la profecía” Primera Tesalonicenses 5:20.
     El señor no quiere frutos malos en sus árboles buenos. El proveerá, pero el pecado saldrá a luz. Satanás será expuesto. No se debe temer al que dirán, a Dios es al único que se debe temer. La autoridad viene de lo alto y no de la imagen de un matrimonio en falsa integridad. Donde tiene derecho legal Satanás. Estaríamos diciéndoles a los demás matrimonios bajo brujería cuando descubran la maldad:
     -Oculten, no digan nada, para no afectar a los demás matrimonios cristianos. Quédense callados, no descubramos al diablo por el bien de la iglesia.
     Esto es incorrecto y tiene su costo espiritual. Satanás ya está vencido por Jesús en la cruz de Calvario. Satanás debe ser avergonzado por la verdad. Debe descubrirse para cancelar ese derecho legal.
     Si alguno de los cónyuges hizo brujería para lograr el matrimonio o durante el matrimonio y está arrepentido debe confesárselo a su pareja sin temor, para deshacer el derecho legal de Satanás, además debe experimentar una liberación física detallada, porque los dos andan espíritus de brujería que han permitido la entrada de otros espíritus inmundos. Esa es la causa de que el matrimonio nunca ha funcionado como Dios quiere. Es un matrimonio pactado con Satanás.
     En nuestro Ministerio tuvimos un caso donde la esposa hizo brujería al marido para atarlo, su calzoncillo, el blumer o calzón de ella y de su pequeña hija lo amarró o ató en un solo amarre o nudo y con una oración de brujería lo enterró en el patio de su casa, para que el marido no la dejara.
     Este matrimonio vivía bajo maltrato total y en miseria, él la golpeaba y quería dejarla pero no podía porque estaba amarrado, atado. La esposa llegó primero a la consejería y en el nombre de Jesús todopoderoso cancelamos decretos y se deshicieron ataduras de brujería para su esposo y su hija que también por estar pactada tenía un comportamiento anormal y agresivo. La relación mejoró posteriormente, él aceptó a Cristo y se bautizó, no la volvió a golpear, hoy le sirve a Dios. Ella le confesó en consejería lo que hizo con él, y su hija entendiendo que era cierto lo que le decían las personas alrededor, sobre la brujería en su persona. Por esa razón le dijo él que quería dejarla como había hecho con otras mujeres pero no podía. La niña tendrá que esperar su tiempo para poder deshacer el pacto sobre ella, sus padres no pueden cancelar ese pacto.
     En el nombre de Jesús, padre celestial te pido perdón, por haber conseguido mi matrimonio con brujería o haber perfumado, atado, enlazado, amarrado, enredado a mi pareja para mí, confieso a Jesucristo mi Salvador, y en el nombre de Jesús quebranto toda maldición por culpa del uso de la brujería que está sobre mi matrimonio, tomo autoridad sobre toda obra de brujería sobre mi matrimonio y en el nombre de Jesús deshago toda atadura, todo lazo de brujería, todo amarre, toda red, cancelo el efecto de todo bebedizo de brujería que pude haber ingerido, cancelo toda obra de entierro sobre mi matrimonio, en el nombre poderoso de Jesús.
     Yo bendigo mi matrimonio y lo pongo en sus manos señor Jesús, para que lo guíe por el camino de la perfección. Amén.

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